De la locura a la cordura: fútbol modesto, vacas gordas y crisis.
Intentamos reactivar de nuevo el blog con una pequeña reflexión que nos ha venido a la mente pensando en los sueldos de los futbolistas. Hace años los futbolistas (incluimos también a los entrenadores) jugaban en los equipos por un pequeño sueldo que les permitía si estaban trabajando ganar un suplemento y si estaban estudiando ganarse un dinerito para sus gastos personales. Un futbolista no podía vivir del fútbol a no ser que jugara en un equipo puntero en la antigua Tercera División o a partir de su creación en la Segunda B y en muchos casos solo algunos jugadores profesionales podían permitirselo. Llegaron los años 90 y al igual que toda la sociedad española el fútbol se volvió loco y en especial lo hizo en las categorías inferiores. Cualquier jugador fuera de la categoría que fuera e incluso en edades como infantil o cadete tenía agente y se permitía el lujo de pedir lo que fuera independiemente de su calidad porque sabía que los equipos se lo iban a dar aunque no supieran si...