Vacío de poder
Uno de los grandes peligros para un equipo modesto es que se quede sin directiva o sin alguien que intente tirar del carro. A medida que vamos bajando de categorías esto puede ser dramático y desembocar en que descabezado el club se tenga que retirar de la competición.
En categorías como la Tercera División el volumen de aficionados es mayor y siempre queda la opción de que el club quede en manos de una junta gestora. Eso sucedió en los años anteriores en los casos del Alcalá y el San Roque de Lepe que curiosamente han sido los dos equipos del grupo X que han subido a Segunda B. Las juntas gestoras se convierten así en una suerte de ejecutores de algo parecido a la ley concursal. Vamos, lo que siempre se ha llamado apretarse el cinturón.

Un club que todos los años está con la sombra del vacío de poder es el Coria CF pues su presidente Joaquín Salgado ha intentado ya varias veces dejar la presidencia pero al final siempre tiene que continuar al no presentarse nadie. Resulta llamativo que en un club como el amarillo que cuenta con una afición constante, cercano al centenario y con una de las canteras con más salud de Andalucía tenga estos problemas año tras año. El presidente ha vuelto a anunciar que se va y alguna vez tendrá que ser la definitiva. El año pasado los ex futbolistas respectivamente de Sevilla y Betis Francisco Lama y Jesús Japón anunciaron su intención de presentarse a dirigir el club con un proyecto de cantera (como si el Coria no fuera un equipo de cantera) pero al final no dieron el paso. Esperemos que una entidad de la solera de la ribereña consiga salir adelante.
Otro de los clubes que se presenta con ese problema es el Atlético Cortegana. El club de la sierra de Huelva ha descendido a Preferente y parece que todo lo malo le ha venido de golpe. Hace varios años el doctor Francisco Bonilla cogió el testigo en una situación parecida y en estos años el club verderón ha estado entre la Primera Andaluza y la Preferente. Ahora con el descenso la directiva ha puesto sus cargos a disposición de los socios. De momento parece que la solución está (una vez más) en la cantera ya que el otro club de la localidad, el Chanza puede ser el que gestione (paradojas del destino) al primer equipo de la ciudad. Suerte a los corteganeros y que se siga disfrutando del fútbol en la localidad.
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