La liga en el grupo X de Tercera en las primeras jornadas
Vuelvo a escribir en el blog después de varias semanas con algún problema. Pretendía hacer un análisis equipo por equipo del Grupo X de Tercera y de los dos primeros grupos de Primera Andaluza como el año pasado pero por razones que no vienen al caso este año solamente haré un análisis de los grupos en general. Como han transcurrido ya unas jornadas lo que voy a hacer es un análisis general de lo que ha sucedido hasta ahora en cada categoría. Empezaré por el grupo X de Tercera donde la liga este año se presenta apasionante como cada año.
Al inicio de liga se podían dar dos nombres claros, entre otros, para los primeros puestos como el Puerto Real y el Jerez Industrial aunque otros equipos como Sevilla C, San Roque, Villanueva, Alcalá, Los Barrios y hasta Ayamonte también contaban con buenos argumentos. Como vemos hasta ahora en el caso de los industrialistas se está cumpliendo el pronóstico ya que marchan líderes además tras golear en esta jornada al Coria, un equipo que también está destacando, pero los números del equipo de Fontana con una gran diferencia entre goles a favor y en contra –solo ocho- demuestran que el entrenador hispano-argentino ha logrado una gran solidez defensiva pero también agresividad en el ataque. El proyecto blanquiazul en un equipo clásico en la categoría pero con una masa social muy corta lo que puede ser su gran hándicap si quieren buscar un futuro en Segunda B.
El Puerto Real en cambio es la otra cara de la moneda pues cuando se presumía que incluso podían estar por encima de sus vecinos jerezanos transcurrido ya un cuarto de competición los del Sancho Dávila están en un triste puesto 13 con un equipo hecho para estar arriba. Quizás la impaciencia de los rectores verdiblancos pueda ser una de las claves del –hasta ahora- fracaso del equipo de la Bahía de Cádiz pues en las últimas temporadas se han cargado a varios entrenadores muchas veces en situaciones donde no era muy lógico cambiar. Deberá tener más cabeza el Puerto Real si no quiere matar la gallina de los huevos de oro. Segunda decepción para Antonio Cama en las últimas temporadas que tras no conseguir sus objetivos con el Sanluqueño tampoco lo ha logrado en la Villa. De momento su sustituto, Boro, está aguantando como puede ya que es un gran entrenador amante del fútbol ofensivo pero le han puesto una patata caliente en las manos.
Sí han confirmado sus expectativas equipos como Los Barrios, San Roque y Sevilla C. Los campogibraltareños están mejorando la nefasta actuación del año pasado con un equipo plagado de jugadores que proceden de la zona de la Rioja y una dupla de entrenadores que aunque eran conocidos como ex jugadores de Primera no lo son en la zona por su experiencia en los banquillos los malagueños Jaime Molina y Loren. De momento los gualdiverdes están dando guerra, al igual que el San Roque de Lepe que está completando una gran progresión. El proyecto iniciado hace tres temporadas por Alejandro Ceballos está siguiendo paso a paso su guión y el equipo lepero, con una gran calidad en sus filas, se confirma como uno de los gallitos del grupo. El Sevilla C también está culminando un proceso iniciado hace cuatro o cinco temporadas desde la categoría más baja en la que el segundo filial nervionense ha ido ascendiendo temporada a temporada hasta llegar a la primera categoría nacional que conociendo a del Nido, su presidente, no será suficiente y seguramente espera que el equipo entrenado por Diego Rodríguez suba un peldaño más y se convierta en vivero aún más cercano para el Sevilla Atlético –siempre y cuando los de Fermín no bajen de categoría- .
Llegados a este punto tenemos que hablar del Coria que en una temporada que salvo lo del Puerto Real no nos está brindando demasiadas sorpresas hasta ahora se ha revelado como el equipo sorpresa que tiene que haber todos los años. Para los que conocemos al equipo ribereño y lo hemos visto jugar el año pasado por ejemplo no parece tal sorpresa pero dada su condición de recién ascendido es lógico otorgarle ese título. Las claves del éxito amarillo son la presencia del entrenador más ilustre de la categoría, Juan Carlos Álvarez, pero a la vez un hombre que le gusta el buen fútbol y eso es una condición si ne qua non para que alguien se siente en el banquillo del Guadalquivir, pero también que en las tres últimas temporadas han tenido una base en la que se han ido añadiendo las incorporaciones que se necesitaban, con jugadores que se conocen a la perfección y a la que este año se han añadido las dos guindas finales: Pepe Masegosa y el argentino Lorenzo Garro que le han otorgado un gran equilibrio defensivo-ofensivo al bloque que entrena el asturiano.
Previsible es la actuación del Ayamonte de Manuel Juan Limón, el onubense suele componer plantillas compensadas en veteranía y juventud y con calidad aunque a veces dé la impresión de que le falta un poco para llegar a lograr el máximo de sus posibilidades. De cualquier manera Limón es garantía de estar arriba. Los fronterizos quizás marcan la diferencia, no en puntos pero sí en sensaciones, de los equipos que parece que estarán luchando la mayor parte de la liga por los cuatro primeros lugares y el resto.
En esta zona hay una serie de equipos que empiezan a configurarse como la clase media de la categoría, estos serían los Pozoblanco, Alcalá, Villanueva, Mairena, Los Palacios y si apuramos el Cádiz B. Hay diferentes historias en este grupo de equipos, por un lado están el Alcalá y el Villanueva que tras pasar un tiempo en Segunda B parecen haber pasado un ciclo y de gallitos han pasado al pelotón que sigue a estos, más incluso en el equipo cordobés donde se intuye que en los próximos años si nada cambia será un equipo cuya aspiración se ciña a mantenerse, mientras que en los panaderos quizás este sea un año de transición. Después de haber tardado tanto en ponerse en marcha el equipo blanco consiguió hacer un equipo para poder salir del paso y de la mano del coriano José Antonio Asián, que se está convirtiendo en un entrenador de la zona media, mantiene sus opciones matemáticas de momento de estar arriba. Algo parecido pasó en Los Palacios donde tras estar en Segunda B intentó volver pero el año pasado tuvo una política fallida de fichajes y ahora ha tenido que hacer un equipo más modesto contando con un entrenador joven de la localidad. Tras un comienzo fuerte los marismeños se han desinflado un poco y han bajado a los puestos donde previsiblemente estarán en toda la temporada. El Pozoblanco tuvo su oportunidad el año pasado de engancharse al carro de los gallitos pero pese a tener a uno de los futbolistas más brillantes de la categoría, como era Pablo Niño los del Valle de los Pedroches no acababan de llegar al máximo de sus posibilidades. Este año Neva ha sido cesado a las primeras de cambio y ha vuelto José Mari Moreno Rosillo al banquillo tarugo. A pesar de que el sevillano viene de una experiencia negativa en Sanlúcar tiene buen cartel en la localidad cordobesa y han pensado en él para reactivar las opciones pozoalbenses de volver a arriba. El caso del Mairena en cambio es el del equipo que como hemos dicho en otras ocasiones tiene calidad en sus filas pero no acaba de dar lo que podría, definitivamente los blanquinegros se han convertido en un equipo que suele habitar la tierra de nadie, que no se sobrepasa en los gastos y que repite con un entrenador local, Eusebio Navarro, además han perdido algunos peones importantes como el portero Raúl u Orife.
Un equipo emergente es el Cádiz B que aunque parte con la premisa de mantenerse siendo un filial siempre cuenta con jugadores de calidad y sobre todo tiene un activo importante en la persona de su entrenador Jesús Casas que hasta hace bien poco estaba vestido de corto en diferentes equipos de la categoría. El gaditano es un entrenador joven con poca experiencia pero que hasta ahora ha demostrado tener un gran futuro por ejemplo ascendiendo al Balón a Primera Andaluza el año pasado. Tras un comienzo pobre los amarillos en las últimas jornadas han salido del pozo y aunque se han frenado en la última jornada con una derrota parece que estarán luchando en esa zona de peligro pero más desahogadamente.
En esta zona templada está el Dos Hermanas, un equipo con problemas económicos que ha tenido que dar la baja últimamente a tres jugadores. La aspiración nazarena es mantenerse y realmente están en una buena posición sin duda para lograrlo si no fuera porque son los reyes del empate y prácticamente casi todos los puntos que han conseguido han sido a base de este resultado lo que puede hacerles bajar muchas posiciones en el futuro de seguir así. No deja de ser curioso que el equipo que entrena José María Sutil sea uno de los pocos equipos que a nivel nacional mantienen su condición de invicto cuando es uno de los equipos que está en mitad de la tabla y lo normal es que estos equipos sean de los primeros en la clasificación. Además los del Miguel Román exhiben una gran solidez defensiva lo que les hace ser los menos goleados junto al Jerez Industrial. Es un buen dato pero a veces no es suficiente.
Otro equipo venido a menos es el Atlético Sanluqueño que ha pasado de ser una alternativa al poder y un gallito a pesar de que gastaba menos dinero que la mayoría de los de arriba a ser un equipo de clase media que aspira a no bajar. Los del Palmar tuvieron una gran oportunidad hace tres temporadas de la mano de Antonio Cama de meterse en el play off de ascenso a Segunda B pero no tuvieron la fuerza suficiente para pegar el golpe final, el año pasado tuvieron en sus filas al máximo goleador de la categoría, Dani Carrasco y este año parecen haberse desinflado totalmente tras una dramática liga el pasado año. Una pena para un equipo que ha realizado un gran trabajo a nivel organizativo, económico y social y también para Ali que había hecho en los últimos años una gran labor en la secretaría técnica verdiblanca y este año ha tenido que tomar las riendas técnicas en el equipo al que defendió en su día como defensa.
Finalmente el bloque de los equipos que intentan salir a flote y no hundirse a la Primera División Andaluza está formado por los filiales de Recreativo y Córdoba, el Chiclana, el Cartaya y el Antoniano. Los dos equipos filiales suelen estar en la zona media baja de la categoría al igual que el Cádiz B pero hay que destacar en el caso del decano el extraño cese de su entrenador Joselu Jiménez, mano derecha el año pasado de Manolo Zambrano hasta la ascensión del ex sevillista y ex recreativista al primer equipo, que una vez que en esta temporada fue cesado el entrenador del primer equipo también lo fue el del filial para reestructurar todo el organigrama técnico del club. Realmente curioso que se cese al entrenador del primer equipo y al del filial a la vez. Su lugar ha sido ocupado por un ilustre de los banquillos onubenses como Manolo Espina que vuelve al filial unos años después. El caso del Cartaya es habitual pues es un equipo acostumbrado a estos agobios y a diferencia de sus vecinos léperos y ayamontinos los rojillos han confeccionado un equipo modesto con refuerzos procedentes de categorías inferiores y dando la alternativa a Cándido Rosado hijo después de su buen trabajo en el Tharsis. Los casos de chiclaneros y lebrijanos son los de dos equipos ascendidos que no parecen haber podido formar bloques fuertes para mantenerse. La llegada de ambos a Tercera ha sido diferente pues si el Antoniano ascendió con autoridad a Tercera como campeón de su grupo el Chiclana se las vio en una eliminatoria demasiado movida con el subcampeón del grupo II el Coria perdiéndola y encontrándose luego con un ascenso inesperado debido a la debacle económica del Algeciras. Cuando los chiclaneros tenían casi asumido que iban a pasar otro año en Primera Andaluza con un equipo muy joven con gran presencia canterana y algunos toques de veteranía se encontraron con una Tercera División que hoy en día tiene demasiadas servidumbres. Es el caso también del Antoniano que mantiene un bloque sólido con gran presencia de la siempre fértil cantera lebrijana y varios jugadores de la provincia de Cádiz que lo aderezan. Ambos equipos tienen a dos buenos entrenadores jóvenes y de la localidad pero quizás hoy en día un equipo en Tercera necesita algo más. Seguiremos a fondo este grupo para volver a analizarlo en unos meses.
Al inicio de liga se podían dar dos nombres claros, entre otros, para los primeros puestos como el Puerto Real y el Jerez Industrial aunque otros equipos como Sevilla C, San Roque, Villanueva, Alcalá, Los Barrios y hasta Ayamonte también contaban con buenos argumentos. Como vemos hasta ahora en el caso de los industrialistas se está cumpliendo el pronóstico ya que marchan líderes además tras golear en esta jornada al Coria, un equipo que también está destacando, pero los números del equipo de Fontana con una gran diferencia entre goles a favor y en contra –solo ocho- demuestran que el entrenador hispano-argentino ha logrado una gran solidez defensiva pero también agresividad en el ataque. El proyecto blanquiazul en un equipo clásico en la categoría pero con una masa social muy corta lo que puede ser su gran hándicap si quieren buscar un futuro en Segunda B.
El Puerto Real en cambio es la otra cara de la moneda pues cuando se presumía que incluso podían estar por encima de sus vecinos jerezanos transcurrido ya un cuarto de competición los del Sancho Dávila están en un triste puesto 13 con un equipo hecho para estar arriba. Quizás la impaciencia de los rectores verdiblancos pueda ser una de las claves del –hasta ahora- fracaso del equipo de la Bahía de Cádiz pues en las últimas temporadas se han cargado a varios entrenadores muchas veces en situaciones donde no era muy lógico cambiar. Deberá tener más cabeza el Puerto Real si no quiere matar la gallina de los huevos de oro. Segunda decepción para Antonio Cama en las últimas temporadas que tras no conseguir sus objetivos con el Sanluqueño tampoco lo ha logrado en la Villa. De momento su sustituto, Boro, está aguantando como puede ya que es un gran entrenador amante del fútbol ofensivo pero le han puesto una patata caliente en las manos.
Sí han confirmado sus expectativas equipos como Los Barrios, San Roque y Sevilla C. Los campogibraltareños están mejorando la nefasta actuación del año pasado con un equipo plagado de jugadores que proceden de la zona de la Rioja y una dupla de entrenadores que aunque eran conocidos como ex jugadores de Primera no lo son en la zona por su experiencia en los banquillos los malagueños Jaime Molina y Loren. De momento los gualdiverdes están dando guerra, al igual que el San Roque de Lepe que está completando una gran progresión. El proyecto iniciado hace tres temporadas por Alejandro Ceballos está siguiendo paso a paso su guión y el equipo lepero, con una gran calidad en sus filas, se confirma como uno de los gallitos del grupo. El Sevilla C también está culminando un proceso iniciado hace cuatro o cinco temporadas desde la categoría más baja en la que el segundo filial nervionense ha ido ascendiendo temporada a temporada hasta llegar a la primera categoría nacional que conociendo a del Nido, su presidente, no será suficiente y seguramente espera que el equipo entrenado por Diego Rodríguez suba un peldaño más y se convierta en vivero aún más cercano para el Sevilla Atlético –siempre y cuando los de Fermín no bajen de categoría- .
Llegados a este punto tenemos que hablar del Coria que en una temporada que salvo lo del Puerto Real no nos está brindando demasiadas sorpresas hasta ahora se ha revelado como el equipo sorpresa que tiene que haber todos los años. Para los que conocemos al equipo ribereño y lo hemos visto jugar el año pasado por ejemplo no parece tal sorpresa pero dada su condición de recién ascendido es lógico otorgarle ese título. Las claves del éxito amarillo son la presencia del entrenador más ilustre de la categoría, Juan Carlos Álvarez, pero a la vez un hombre que le gusta el buen fútbol y eso es una condición si ne qua non para que alguien se siente en el banquillo del Guadalquivir, pero también que en las tres últimas temporadas han tenido una base en la que se han ido añadiendo las incorporaciones que se necesitaban, con jugadores que se conocen a la perfección y a la que este año se han añadido las dos guindas finales: Pepe Masegosa y el argentino Lorenzo Garro que le han otorgado un gran equilibrio defensivo-ofensivo al bloque que entrena el asturiano.
Previsible es la actuación del Ayamonte de Manuel Juan Limón, el onubense suele componer plantillas compensadas en veteranía y juventud y con calidad aunque a veces dé la impresión de que le falta un poco para llegar a lograr el máximo de sus posibilidades. De cualquier manera Limón es garantía de estar arriba. Los fronterizos quizás marcan la diferencia, no en puntos pero sí en sensaciones, de los equipos que parece que estarán luchando la mayor parte de la liga por los cuatro primeros lugares y el resto.
En esta zona hay una serie de equipos que empiezan a configurarse como la clase media de la categoría, estos serían los Pozoblanco, Alcalá, Villanueva, Mairena, Los Palacios y si apuramos el Cádiz B. Hay diferentes historias en este grupo de equipos, por un lado están el Alcalá y el Villanueva que tras pasar un tiempo en Segunda B parecen haber pasado un ciclo y de gallitos han pasado al pelotón que sigue a estos, más incluso en el equipo cordobés donde se intuye que en los próximos años si nada cambia será un equipo cuya aspiración se ciña a mantenerse, mientras que en los panaderos quizás este sea un año de transición. Después de haber tardado tanto en ponerse en marcha el equipo blanco consiguió hacer un equipo para poder salir del paso y de la mano del coriano José Antonio Asián, que se está convirtiendo en un entrenador de la zona media, mantiene sus opciones matemáticas de momento de estar arriba. Algo parecido pasó en Los Palacios donde tras estar en Segunda B intentó volver pero el año pasado tuvo una política fallida de fichajes y ahora ha tenido que hacer un equipo más modesto contando con un entrenador joven de la localidad. Tras un comienzo fuerte los marismeños se han desinflado un poco y han bajado a los puestos donde previsiblemente estarán en toda la temporada. El Pozoblanco tuvo su oportunidad el año pasado de engancharse al carro de los gallitos pero pese a tener a uno de los futbolistas más brillantes de la categoría, como era Pablo Niño los del Valle de los Pedroches no acababan de llegar al máximo de sus posibilidades. Este año Neva ha sido cesado a las primeras de cambio y ha vuelto José Mari Moreno Rosillo al banquillo tarugo. A pesar de que el sevillano viene de una experiencia negativa en Sanlúcar tiene buen cartel en la localidad cordobesa y han pensado en él para reactivar las opciones pozoalbenses de volver a arriba. El caso del Mairena en cambio es el del equipo que como hemos dicho en otras ocasiones tiene calidad en sus filas pero no acaba de dar lo que podría, definitivamente los blanquinegros se han convertido en un equipo que suele habitar la tierra de nadie, que no se sobrepasa en los gastos y que repite con un entrenador local, Eusebio Navarro, además han perdido algunos peones importantes como el portero Raúl u Orife.
Un equipo emergente es el Cádiz B que aunque parte con la premisa de mantenerse siendo un filial siempre cuenta con jugadores de calidad y sobre todo tiene un activo importante en la persona de su entrenador Jesús Casas que hasta hace bien poco estaba vestido de corto en diferentes equipos de la categoría. El gaditano es un entrenador joven con poca experiencia pero que hasta ahora ha demostrado tener un gran futuro por ejemplo ascendiendo al Balón a Primera Andaluza el año pasado. Tras un comienzo pobre los amarillos en las últimas jornadas han salido del pozo y aunque se han frenado en la última jornada con una derrota parece que estarán luchando en esa zona de peligro pero más desahogadamente.
En esta zona templada está el Dos Hermanas, un equipo con problemas económicos que ha tenido que dar la baja últimamente a tres jugadores. La aspiración nazarena es mantenerse y realmente están en una buena posición sin duda para lograrlo si no fuera porque son los reyes del empate y prácticamente casi todos los puntos que han conseguido han sido a base de este resultado lo que puede hacerles bajar muchas posiciones en el futuro de seguir así. No deja de ser curioso que el equipo que entrena José María Sutil sea uno de los pocos equipos que a nivel nacional mantienen su condición de invicto cuando es uno de los equipos que está en mitad de la tabla y lo normal es que estos equipos sean de los primeros en la clasificación. Además los del Miguel Román exhiben una gran solidez defensiva lo que les hace ser los menos goleados junto al Jerez Industrial. Es un buen dato pero a veces no es suficiente.
Otro equipo venido a menos es el Atlético Sanluqueño que ha pasado de ser una alternativa al poder y un gallito a pesar de que gastaba menos dinero que la mayoría de los de arriba a ser un equipo de clase media que aspira a no bajar. Los del Palmar tuvieron una gran oportunidad hace tres temporadas de la mano de Antonio Cama de meterse en el play off de ascenso a Segunda B pero no tuvieron la fuerza suficiente para pegar el golpe final, el año pasado tuvieron en sus filas al máximo goleador de la categoría, Dani Carrasco y este año parecen haberse desinflado totalmente tras una dramática liga el pasado año. Una pena para un equipo que ha realizado un gran trabajo a nivel organizativo, económico y social y también para Ali que había hecho en los últimos años una gran labor en la secretaría técnica verdiblanca y este año ha tenido que tomar las riendas técnicas en el equipo al que defendió en su día como defensa.
Finalmente el bloque de los equipos que intentan salir a flote y no hundirse a la Primera División Andaluza está formado por los filiales de Recreativo y Córdoba, el Chiclana, el Cartaya y el Antoniano. Los dos equipos filiales suelen estar en la zona media baja de la categoría al igual que el Cádiz B pero hay que destacar en el caso del decano el extraño cese de su entrenador Joselu Jiménez, mano derecha el año pasado de Manolo Zambrano hasta la ascensión del ex sevillista y ex recreativista al primer equipo, que una vez que en esta temporada fue cesado el entrenador del primer equipo también lo fue el del filial para reestructurar todo el organigrama técnico del club. Realmente curioso que se cese al entrenador del primer equipo y al del filial a la vez. Su lugar ha sido ocupado por un ilustre de los banquillos onubenses como Manolo Espina que vuelve al filial unos años después. El caso del Cartaya es habitual pues es un equipo acostumbrado a estos agobios y a diferencia de sus vecinos léperos y ayamontinos los rojillos han confeccionado un equipo modesto con refuerzos procedentes de categorías inferiores y dando la alternativa a Cándido Rosado hijo después de su buen trabajo en el Tharsis. Los casos de chiclaneros y lebrijanos son los de dos equipos ascendidos que no parecen haber podido formar bloques fuertes para mantenerse. La llegada de ambos a Tercera ha sido diferente pues si el Antoniano ascendió con autoridad a Tercera como campeón de su grupo el Chiclana se las vio en una eliminatoria demasiado movida con el subcampeón del grupo II el Coria perdiéndola y encontrándose luego con un ascenso inesperado debido a la debacle económica del Algeciras. Cuando los chiclaneros tenían casi asumido que iban a pasar otro año en Primera Andaluza con un equipo muy joven con gran presencia canterana y algunos toques de veteranía se encontraron con una Tercera División que hoy en día tiene demasiadas servidumbres. Es el caso también del Antoniano que mantiene un bloque sólido con gran presencia de la siempre fértil cantera lebrijana y varios jugadores de la provincia de Cádiz que lo aderezan. Ambos equipos tienen a dos buenos entrenadores jóvenes y de la localidad pero quizás hoy en día un equipo en Tercera necesita algo más. Seguiremos a fondo este grupo para volver a analizarlo en unos meses.
Añado una foto del equipo que hemos dicho que es la decepción, el Puerto Real gentileza de la página http://www.esecadizoe.com/
Comentarios